Sentir, luchar, vencer ... podemos

miércoles, septiembre 12, 2007

Tuyos 100 años...¡¡¡Tuyos siempre!!!


El Real Betis Balompié cumple hoy sus primeros cien años de vida. Un día de celebración para todo los que tenemos la fortuna de llevar dentro ese sentimiento que es el beticismo.
Hoy es el dia más grande de los béticos. Desde Betisweb queremos mandar nuestras felicitaciones a todos los béticos del universo que pasean su sentimiento por el mundo, extendiendo esta forma de vida que es el beticismo.
Son muchas las dificultades que en cien años de historia se ha encontrado nuestra entidad por eso tenemos hoy un recuerdo muy especial a todos los béticos de la historia que han logrado trasmitir este sentimiento generación a generación, hasta el día de hoy.

¡OH, BETIS CENTENARIO, A TÍ HUMILDE PREGÓN!
Politécnico y Real
Cuasi trianero viniste al Mundo, siendo politécnico Balompié,cuan modernista “azul” de Rubén Darío, naciendo tras la muerte del sentido torero sevillano Antonio Montes, que pareció impregnar el arte que te sobra, a Sevilla y a Triana, cuna de tu fiel afición - retratada en su origen cuan copla popular rescatada por Alonso Vicedo: “Eres der Beti…nasía en la propia Cava… te paseas por Triana”-.
El Balompié de los triunfos viviendo la –sevillana- “luna de miel
bajo la seda azul” de la Bovary de Flauvert, de las
camisolas de Añino, Peris Mencheta, los Wesolowski, del Castillo, Casto Montoto…¡ escena impresionista azur Monet ¡
Palos en los hombros, linimento “sloan”, cuero y cremalleras de metal…hegemonía en la Plaza de América, Prado de Santa Justa y Prado por Capitanía, por Pasarela… duelos matinales: Glemmore, Ordenance Corp…y el Ramos Asensio, hablando en el Brittania del Muelle de la Sal, traductor de Goals o Referee, traedor de un verdiblanco inminente,ansiado, sudado y logrado por el Papa Jones inglés y el Ilustre Eladio, Borbollista y alfonsino,
realista; como si el culterano Góngora –verde y blanco cordobés-, hubiera presagiado el resultado
de la mitológica unión béticobalompédica:

“Causa fue, pues, de este efecto
Y de esta dulce congoja,
el sacro Betis la ninfa
que vio España más hermosa”

Tablas Verdes y el reloj del Patronato
A vueltas gongorianas,pronosticando que er Beti sería ya para siempre verde;
Como si lo describiera en “aquella encina, que de siglo en siglo el tiempo la peinará sus verdes canas”, y blanco pureza lorquiano Bernarda Alba.
¡ Oh, Betis ¡ cercado en maderas verdes… Viéndote al salir los obreros de la fábrica Luca de Tena –cuan imagen borrosa de Lumiere-, llorando una “hazaña” hacia unos niños –“Mano Negra” Ximénez de Sandoval- con ventidos injusticias, envidiosas y humilladas; partido cameno y orgullo pa los “tirillas”de Lecompte y de Paco Alba.
Y el Betis del romántico Discóbolo, del cervantino Santiago Montoto ¡ Oh, Betis, batallador incansable de quijotesca ilusión ¡ De Manolo Zaya, el hincha de la bocina, de la violetera del malogrado Spencer, del “Llanto a Sánchez Mejías” taurino y presidente;de Antonio Moreno, Sevillano de apellido y de gracejo.
¡ Oh, Betis! el del Capitán Aranda, el de“¿Dónde está Timimi?”, del artista De La Puerta;del obrero Patronato. El Betis por Alemania, por El Liberal, La Unión, El Noticiero y el del silletazo al árbitro Melcón. Un Betis atrevido, valiente, huérfano de corona en tu traje de cien rayas.

El Mito y la destrucción
¡ Oh, Betis! Betis victorioso y norteño: Urquiaga-Areso-Aedo, un incólume bastión contra la delantera “eléctrica” ovetense; Peral-Gómez (el niño sonriente); Larrinoa alavesino; Unamuno bilbaíno…
Leyenda bordada en oro santanderino, pese a los madriles del Zamora y de Quincoces,los bigotudos del puro con bombín del Café Gijón y el Heraldo de Madrid de Samitier…
¡Oh,Betis, por Chamartin, Donostia y el Viejo Nervión ¡ Con paraguas,
en tiza escritos los goles que trajo el Campeón de las playas “sardineras”, en el ruidoso Flecha Verde
- feliz en él O´Connell-, paseando por O´Donnell,por Catedral señorial, popular y Real Puerta de Jerez, Coliseo España,
en sonora multitud callejera.
Calles vacías, olor a pólvora. Cadenas que avanzan pisando el césped, rompiendo la grada de piedra. Humo en la Calle Bilbao y papeles quemados, esparcidos. Caos fraticida. Mudo exilio con maletas, gabardina y sombrero…
Y ahora, la Ciudad del Sol egipciana heliopolitana, convertida en un
inmenso Guernica, inicia, descompuesto y en la ruina, el tortuoso camino manquepierdista verdiblanco; sobre el que Joaquín Romero Murube, afirmó: “Cuando el Betis pierde me siento bético, porque en el concepto de bético hay algo romántico y con moral de derrota, que es moral de hombre…”

Semblanzas pasadas manquepierdistas
Nadie supo como comenzó y cuanto duraría. De largos caminos dominicales al húmedo frescor de la vereda heliopolitana, por aquel soto de eucaliptos que desembocaba en la vieja tapia de atrás de las porterías. Un microcosmos mudo, mezcla de paciencia y resistencia. De tranvías que giraban hacia atrás, vacíos en la vuelta hacia la lejanía, partiendo desde las rotonda. Que si las “Casas baratas”; que si los “chalecitos del Guadalquivir”; que si la Playa de María Trifulca; que si el camino de Utrera-bocadillos de tortilla-; que si el Tamarguillo ( ¡ Don Tamargo, o me “sargo”! ); que si los papeles perdíos en la riá - ¡Ay Petralanda y Simó, los papeles! -; algodón y sarga en un tendedero improvisado en la esquina der Gol Norte…que si la Venta de Antequera; que si Corea y Japón…
Las bromas de Villarín. Y jugaron Paquirri, Peña, Máximo, Pulido y Patricio; las Copas Presidente y Primavera...
.”Sevilla, diario de la tarde”: “ El Betis aplastó a la Electro ”; “ ¡Once a uno al Larache en Heliópolis! ”; “ Una buena jugada…”; “ Por seis a uno venció el Betis al Utrera ”; “ El Algeciras visita Heliópolis con tres jugadores sevillis ”…
Y el día del Almería se fue Pascual, con el sudor en la frente y no sé cuántas rifas encima, por Triana, Francos y Capuchinos; la Puerta la Carne y la Teatral de Sierpes; con los bolsillos vacíos… Entonces llegó Manuel, y con él, un aire fresco del Betis coriano. Otro empujoncito más cuesta arriba. Un solo esfuerzo más, pues ya vemos a Barinaga, Peñafuerte, Marcos Martín…; los vimos llegar de Valdepeñas con un flamante y alborotado séquito, de entre motos con sidecar, autobuses y demás motores, que aclamaban a los vencedores.
Y entonces, Francisco Moreno Galvache destapó el tarro de las esencias cuando Sevilla volvió a ser más bética que siempre, pues “ lo que tiene gracia en Sevilla es ser bético”, porque “hasta el aire es bético”: ahí lo atestiguó aquella lluvia de puros que llenó el cielo de Heliópolis, el cielo azul del viejo Balompié, cayendo sobre el verde del fresco Río, al que Lope de Vega pareció presentir su belicismo: “Río de Sevilla, cuan bien pareces, con galeras blancas y remos verdes”.

El Betis de la Corchuela
Un calendario de papelería Carmona en el secreter; bajo el brazo, una publicación “Oiga!”. Un escudo redondo coronado en la solapa. Un paseo al sol por Recaredo, Citroen y el Parque; Infanzones, Uruguay... hacia las Palmeras de Gol Norte…
“Porque pa subí a Primera nos ase farta un Gallego”, dijo el Oselito de Martínez de León..y tras tres chicotás nos puso en la gloria el día de los globos, ondeando la bandera en el “palquito”, la cual se clavó en Nervión con cuatro hermosas tachuelas, que hicieron reflotar tantos y tantos orgullos escondidos…
Camisas de la calle Francos, con cuello, botones y puños, para Armandín, Guerrero, Botella, Sobrado y Del Sol – el Gordito del Empalme-; luego, elásticas de algodón Mont Halt a la caja, verde oliváceo en Portu, Ríos, Isidro, Castaño, Kuszman y el “de Hortaleza”…Que si leyendo el “Verde y Blanco” de a siete pesetas en el tranvía hacia el Plus Ultra, viendo al llegar el letrero de Otaysa en la gradona de Fondo y luego, las veteranas vallas, que se veían por fuera desde los ángulos bajos por donde salían los jugadores…
El Betis de Balmanyá, del mismísimo Kubala presagiador mago magiar “El Betis será mucho Beti –con la ese-” de la ensaladera de plateada gaditana y del fugaz paseo por las Ferias; sin faltar el Triana de Tejera, Jaramillo y “Manitas de oro” Montiel, con el rebelde Quino, el apático Demetrio, el breve Breval, el fallecido Martínez, Antón –el “mono” para ellos, “pelin cañón” pa las niñas-, Frasco, Pepe González, de Utrera y el Maestro de Coria, de la “tostá”, la “guiñá” y los goles desde el corner.
Y entre viajes a Boston, llegó el definitivo, y con él, la muerte de un galaico jamás dolida en la familia verdiblanquista, y con ella llegó de nuevo el ascensor y la indecisión. El Real de los crespones negros y las ducas amargas, porque “así era y así había que quererlo”...

Tránsito hacia el Manzanares
Tras el fierro de Bellavista y el viejo cauce seco, se atisba entre los olmos soleados la escalera del Gol meridional, con el gualdinegro círculo de La Estrella del Sur estampado en el muro y las vallas verdes oxidadas…
Szusza magiar, “Susa” y su molde que forjó campeonísimo el mismísimo Gudari Iriondo; el de un tal José Ramón, el “tigre vasco-andaluz” bautizado por los rotativos moscovitas, el Gorriti para los amigos, “parapenaltis” que nos regaló el mismísmo broche de oro Real para colocarlo encima de las trece barras, a orillas del Manzanares quevediano. La ilusión derrotó a la quimera del Bocho, arrodillando al león.
El Betis a la moda milanesa, recopero; de la moviola, donde “todo es posible en domingo”. Caminando por el Parque con la bufanda y la mascota en la cabeza, la gorra verdiblanca, la del Beti aljarafeño, agricultor, albañil, trianero y alamedero con pantalón de campana y camisa con cuellos de pico largos; el Beti soleado, el de la Patria Andaluza soñada por Blas Infante...
Y señores, Cuatro a cero a Superpaco: “La Amagura” y cornamenta –¡Ay, la guasa¡- en Gol Sur; entonces, hízose el todo y la nada: las dos orejas y el rabo de Curro, mito fundido trecebarrista esa misma tarde; hízose el traje de seda verde y luces blancas.


El “Cambio”y er Mundiá
Tractores, excavadoras y grúas derribaron los recuerdos de la vetusta gradona iberoamericana, que con los restos de los palquitos se quedaron para siempre en la memoria del viejo Tenorio. Y tras las nubes de humo, terminales de autobuses, parada en Parada y destino en Plaza Nueva.
El Betis “Cosmospolita”, de Platino, mundialista, reinventando el fútbol en Madrid con el valiente Carriega –no en balde apellidado Cid-. El Betis de lo inexplicable, de la “manita” al campeón vasco, del Pichichi madrileño, del “Ciclón” del Polígono casi sin medias, del “Flaco” que dejó la ilusión en Mar del Plata años atrás y en su Beti los balones por la escuadra y las botas colgadas. Y la vuelta de Iriondo.
La Carabela de Plata –tangana incluida-, el trencilla de Craiova; un domingo de Romo béticofradiero; el año del “pleióf”,la Feria del uno a tres en Nervión; la Gavidia con un Gabi, pampero, lanzador y fintador. Er Beti…er Beti de Antolín, con el sudor en la frente; del Suárez de cristal y del chandal de zig-zag. Y del triste Bonello “Corto Maltés”, desventurado y goleado doce veces, en el Mundo Bético de “Heliópolis tuvo que ser”
Pero regresó la pena…la penas chicharreras tinerfeñas y herculinas coruñesas, de lorquianas gargantas rotas, porque Betis,“ayer estabas verde…”y “hoy estás abatido bajo el cielo de agosto”. La maldita promoción y las luchas intestinas, la carestía y el abismo…

De la Expo al Bernabéu
De aquella angustia en la explanada aquel verano, pegado al transistor. Muchedumbre desbocada, insegura y expectante. Un Betis en días casi de muerte gongoriana “cual Ofelia muerta en verde cauce”; pero de nuevo finalmente “renacido como el Ave Fénix”, gracias en su mayor parte a sus insobornables leales, que reventaron en trizas huchas y firmaron donde hubiera que firmar, como si fueran los ”Hombres de Infantería” del Richard Wildmark de los años 50...
Y tras un impás, de nuevo entre los grandes: La vuelta del Gordo; el regate manierista de “las botas blancas” con aquel gol de cuchara; el Eusebio baracaldés, fichador de lo sencillo y lo mejor. Y el “Electricista”, pitiuso, pequeño, valeroso, “mister látigo” en la radio. Nos transformó en la impresionante Fortaleza de Bellver… de Luis, que con sus penetrantes verdes ojos nos trajo la gloria y se quedó en ella para siempre, arriba, entre las nubes, tras la oxidada visera de voladizo…
La perdida Copa nos hizo sacar el pecho y apurar todo su agrio sabor, dejando tintes de grandeza sembrados en Chamartin y miradas de reojo al Calderón, recreandonos en el olvido, pues la vuelta a los sótanos nos acechaba a la esquina.
Porque tomar Burgos no fue cosa de una hora, con muchos sufrimientos en el camino. “Sangre, sudor y lágrimas”: el Betis camina, luego trota, después cabalga y al final vuela; desde Santa Justa hacia el paroxismo y las lágrimas alegres, plantándose en el Plantío al calor “Del Sol”sevillano y de los suyos…

Del Calderón al Tuyossiempre
De la Cruz nos llevó hasta Europa… pero volvió Don Lorenzo, de nuevo el Gigante poblensevillano, mago de la pizarra y de la prudencia…Y con él, el Betis viste capa y espada, es matador y triunfador; rememorador verde laurel madrileño, calderoniano poeta-La Copa es sueño-, monárquico en solera, Campeón trecebarrista.
Borrachera en Heliópolis, García Tejero, Triana por Santa Ana y Betis, por el Río, el Betis; La Barqueta, San Lorenzo, la Sevilla de Intramuros,..Se eclipsa Nervión y se enciende Plaza Nueva: la algarabía irrefrenable. Un Arco triunfal abre pasillo a una incontable centuria de penachos esmeralda… cánticos, bufandas, estandartes y estatuas del Santo Rey y torre de Abd el Aziz, teñidas de verde y blanco… blanco y verde por Londón y pica “Betis” en Flandes y de nuevo en nuestra Casa heliopolitana –Belvedere de los sueños gongorianos- derrotando al de “Anfil Ró”…
Y aquí llegas hoy, Betis, paseando tu antigüedad como “la vieja Doña María de Padilla”,de Fernán Caballero,“vestida de blanquísima cal, engalanada con ribetes verdes y brillantes de cristal”; mostrándote hoy con el “espíritu joven, batallador, altanero y airoso” descrito por el fallecido crítico Rienzi; subiendo incansablemente las cúspides de los imposibles Olimpos y cayendo inopinadamente en las garras del oscuro Hadés; viéndote hoy dichoso, como tú nos ves a los béticos: en perfecta comunión, cuan Juramento de la Pelota en pacto de sangre romanticista ; notándote tuyo siempre, unido a nosotros y nosotros a ti apiñados como balas de cañón, más allá de las fronteras…¡ ahora, Beti, inmenso bajel de velamen centenario, al que hoy, juntos, insuflaremos un soplo de aire sobre tus cien velas universales! ¡ Ahora más que nunca ¡

BY beticista1
¡¡¡Viva el Betis manquepierda!!!
¡¡¡Viva el Betis Libre!!!

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