Sentir, luchar, vencer ... podemos

sábado, diciembre 23, 2006

El largo viaje de los Bnei Menashe

En la web de Shavei Israel he encontrado la siguiente noticia fechada en octubre y que me ha conmovido:

Un milagro de proporciones bíblicas. El largo viaje de los Bnei Menashe a su hogar en Sion
(por Michael Freund - Versión en español: Aliza Moreno Goldschmidt)


En pocas semanas, Sara Haunhar podrá realizar el sueño de toda su vida, el cual ha cultivado por las pasadas ocho décadas.
Junto a su hija Miriam, y otros 216 Bnei Menashe del noreste de India, la viuda de 84 años abordará un avión en el cual comenzará su viaje a casa en Sion. Es un viaje que comenzó hace varios siglos – 27 para ser exactos – cuando el imperio Asirio invadió la Tierra de Israel y expulsó a la mayoría del pueblo al oscuro exilio. Fue el equivalente antiguo al Holocausto, tras el cual la mayoría del los israelitas del mundo – diez de las doce tribus – desapareció repentina y misteriosamente. Muchos pensaron que su desaparición había sido permanente y definitiva, pues se esfumaron en la neblina de la historia, aparentemente si esperanza de retornar. Pero ahora, después de tantos años de penas y dispersión, los descendientes de estos “judíos perdidos” finalmente están regresando triunfantemente.

El significado de esto debería ser evidente, incluso para el más cínico. Después de todo, ¿quién ha oído de una tribu antigua perdida que regresa a su patria ancestral después de 2700 años tras su deportación? Sin exagerar, pareciera justo afirmar que estamos hablando de un milagro de proporciones bíblicas.

Sara Haunhar así lo piensa. El año pasado, en septiembre del 2005, se presentó pacientemente ante el tribunal rabínico, el cual fue enviado a la India por el Gran Rabino Sefardí Shlomo Amar para devolver a los Bnei Menashe al pueblo judío. Previamente, en marzo del 2005, el Gran Rabino declaró que los Bnei Menashe son “descendientes del pueblo judío”, y accedió hacer lo que estuviera a su alcance para ayudarlos a retornar. Los jueces rabínicos hicieron a Sara preguntas sobre la vida y la tradición judía, comprobando delicadamente sus conocimientos sobre el judaísmo y su compromiso para reunirse formalmente con el pueblo de Israel. Uno de los rabinos que presenciaron el momento después describió la siguiente escena con gran emoción. Impresionado por la sinceridad y la dedicación de Sara. Los jueces le informaron que se complacían de aceptarla de regreso al seno del pueblo judío. Naturalmente, Sara comenzó a llorar, con un río de lágrimas cayendo sobre sus mejillas. Cuando uno de los jueces se le acercó y le preguntó si todo estaba bien, Sara se serenó y les dijo, “toda mi vida tuve el miedo de morir antes de tener el mérito de ver la Tierra Santa de Di-s. Pero ahora que me han aceptado como judía, sé que pronto podré pisar la tierra de mis ancestros, la Tierra de Israel.”

Sara siempre ha vivido una intensa vida judía, junto con los otros 7000 miembros que conforman la tribu de Menashe, quienes residen principalmente en el noreste de la India en los estados de Mizoram y Manipur. Los Bnei Menashe observan el Shabat, practican la circuncisión en el octavo día del nacimiento, cuidan las leyes de kashrut, así como las de pureza familiar.

Gracias a la tolerancia que caracteriza a la sociedad en la India, los Bnei Menashe pudieron construir docenas de sinagogas a lo largo del noreste del país, donde dirigen tres veces al día sus plegarias hacia Jerusalem, esperando poderse reunir con sus amigos y familiares que ya residen en el estado judío. En la pasada década, casi 1000 miembros de la comunidad han hecho aliá. Ellos son miembros valiosos y productivos de la sociedad israelí, los cuales sirven en el ejército, trabajan arduamente para sostener a sus familias y criar hijos judíos.

De hecho, el pasado verano, durante la guerra, una docena de jóvenes Bnei Menashe estaban luchando en las líneas de fronteras en unidades de combate en el Líbano y Gaza, defendiendo la tierra de Israel y al pueblo judío. Uno de ellos, el sargento Avi Hanshin de 22 años fue herido durante una batalla con los terroristas de Hizbala al sur de Líbano.
“Tuve que luchar para venir a Israel,” dice Hanshing, recordando los inexplicables obstáculos que el gobierno de Israel pone en el camino para la aliá de los Bnei Menashe. “Ahora,” añade, “yo debo luchar por el país”.

La llegada el próximo mes de los inmigrantes de la India marcará un punto decisivo de bienvenida para la comunidad. Por primera vez, un gran grupo de inmigrantes Bnei Menashe llegará junto, orgullosamente, como judíos, con sus frentes en alto y sus esperanzas a la espera del futuro.

Como presidente de Shavei Israel, una organización que ayuda, entre otros, a los Bnei Menashe, es un día que ansío. Durante años, hemos trabajado para mediar el caso de los Bnei Menashe, luchando y presionando, con el objetivo de persuadir al gobierno de Israel para que abra sus puertas a esta increíble gente.
En junio, casi tuvimos que solicitar a la corte suprema de justicia israelí que exigiera a cierto ministro israelí que permitiera que la aliá se llevara a cabo, y fue sólo después de habernos reunido con los ayudantes del Primer Ministro Ehud Olmert que la autorización final fue expedida.
Así es como no puedo evitar rezar para que este primer grupo de 218 inmigrantes que llegarán el mes entrante sean el anuncio de la venida de muchos, muchos más en los próximos años.

La Agencia Judía traerá a los inmigrantes al país y se ocupará de alojarlos en el norte de Israel, en las aldeas de Karmiel y Nazereth Elit, donde les serán otorgados los beneficios de absorción especiales gracias a la generosidad de judíos pro-Israel y cristianos.
Hay algo muy apropiado en esto a propósito de lo dicho por el profeta Isaías unos 2500 años atrás, según lo cual las naciones del mundo tomarán un papel activo en el proceso de retorno del pueblo judío a su tierra. En Isaías 49:22, la Biblia dice: “Así dijo el Señor: He aquí, Yo alzaré mi mano a las gentes, y a los pueblos levantaré mi bandera; y traerán en brazos a tus hijos, y tus hijas serán traídas en hombros.” No tengo duda que el amor, la preocupación y la ayuda concreta ofrecida por los judíos y cristianos que apoyan la causa en todo el mundo forma parte integral de la realización de este versículo. Y me estremece pensar que la visión de Isaías literalmente se va a realizar ante nuestros ojos.

La aliá de los Bnei Menashe es un evento histórico. Es un ejemplo adecuado con el cuan podemos entender en qué consiste el maravilloso renacimiento de Israel: la reunión de los exilios, no sólo desde las cuatro esquinas de la tierra, sino también desde la oscura y tantas veces dolorosa historia.
Que sirva como un potente recordatorio: a pesar de todos los problemas y dificultades que este país debe enfrentar, no debemos dudar unirnos a Sara Haunhar y sus compañeros Bnei Menashe cuando declaren, “gracias Di-s por el Estado de Israel.”

¡¡¡AM ISRAEL JAI!!!

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1 comentarios:

  • Paco, si esto te conmovió, ni te digo lo que te vas a conmover con la historia de los judíos iraquíes (unos 125.000) que fueron rescatados y llevados a Israel en el período 1947-1952. Es importante para cualquier sionista leer el siguiente libro que te voy a recomendar:

    "Operación Babilonia" de Shlomó Hillel

    Es un libro con el que no sólo aprendés la historia de esa maravillosa comunidad judía (la más antigua de todas), sino que también fortalece el espíritu sionista. Te recomiendo que lo leas. Te juro que si estuviera en España te lo regalaría, pero por e-mail no te lo puedo mandar (jejeje). Saludos.

    AM ISRAEL JAI JAI JAI!

    De Anonymous Andrés, A las 12/25/2006 11:20 a. m.  

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