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lunes, octubre 08, 2007

Perros sumisos


La atractiva sencillez del salafismo
Por Michel Hoebink.

El salafismo, la corriente fundamentalista del Islam, se está difundiendo velozmente por todo el mundo a través de internet. Con su sencillo mensaje se ha convertido en una idea atractiva para los jóvenes musulmanes, tanto en el mundo árabe como en Occidente.
El salafismo en Holanda y el mundo
En Holanda se los ve también a menudo: las mujeres con sus niqaabs que las cubre por entero, los hombres con su larga barba. El salafismo, basado en el wahabismo puritano de Arabia Saudita, es la corriente a la que pertenece Osama bin Laden y agrupaciones extremistas holandesas como el desmantelado Grupo Hofstad. Pero, los salafistas violentos o "jihadistas" son solamente una minoría dentro de esta corriente cuya popularidad aumenta a diario entre los jóvenes musulmanes.
El salafismo está presente en tantos países, en todo el mundo, que algunos investigadores creen que ya se puede hablar de un movimiento. Bernard Haykel, de la Universidad de Princeton, es uno de ellos: "El salafismo tiene una clara visión teológica", explica Haykel: "los salafistas quieren recuperar la forma de vida de las primeras generaciones de musulmanes. Para ellos sólo vale una interpretación literal y unívoca del Corán. Se trata de una historia sagrada muy clara, enraizada en la tradición más antigua, por lo mismo muy atractiva para mucho jóvenes musulmanes en todo el mundo", señala el investigador de Princeton. El experto noruego Thomas Hegghammer está de acuerdo con su colega estadounidense. "En tiempos como el nuestro, de grandes cambios y falta de alternativas ideológicas, el salafismo se ofrece como un asidero sencillo y seguro a muchos jóvenes musulmanes".
Según Roel Meijer, de la Universidad Radboud de Nimega, el salafismo es hoy el movimiento religioso de crecimiento más rápido en el mundo. "Se difunde principalmente a través de internet: desde la aparición de este medio se ha extendido a velocidad creciente", explica Meijer. Desde los ataques de septiembre de 2001 en Estados Unidos, el salafismo está siendo meticulosamente estudiado por los servicios secretos de varios países. Su estudio académico ha caminado más lento, lo que sorprende al profesor holandés, dado que el material de investigación está al alcance de cualquiera en internet. Roel Meijer fue uno de los organizadores de la conferencia en Nimega, en la que colaboraron la Universidad Radboud y el Instituto de Leiden para el Estudio del Islam en el Mundo Moderno (ISIM). A esta cita acudieron para intercambiar ideas los investigadores internacionales más importantes del salafismo.
Las debilidades del salafismo
Varios de los investigadores recalcaron que el salafismo es un movimiento religioso de gran vitalidad y dinamismo, que probablemente crecerá todavía más en el próximo decenio. Pero, el salafismo tiene también sus debilidades. Una de ellas es su escasa tolerancia con las otras interpretaciones del Corán.
Según explica Bernard Haykel, los salafistas siguen la doctrina
takfir. Esto quiere decir que los musulmanes de tendencias o corrientes distintas al salafismo son declarados infieles y condenados como tales. Por lo mismo, los salafistas se oponen a la amplia mayoría de la comunidad musulmana. Para ellos los chiítas son herejes peligrosos que se hacen pasar por musulmanes. También detestan profundamente a los sufíes, los místicos del Islam. Para sostener su posición se remiten al profeta Mahoma, quien habría dicho que al fin de los tiempos quedarían 73 grupos de musulmanes, de los cuales uno solo entraría al paraíso.
A causa de su estricta lectura del Corán, los salafistas están internamente divididos. Sus diferencias - ampliamente discutidas en internet - se refieren a la interpretación precisa de la doctrina takfir, a quienes se debe aceptar o no como colaboradores y a la legitimad del uso de la violencia para alcanzar sus metas.
Incluso dentro de al-Qaida hay quienes ponen objeciones al salafismo. La investigadora noruega Brynjar Lia, explicó que el ideólogo de al-Qaida, Abu Mus`ab al-Suri, se mostró enfurecido, ya en los años noventa, por la expansión del salafismo al interior del movimiento internacional de la Jihad. Dada su mirada dogmática, los salafistas discutían con todo el mundo y eran incapaces de colaborar con otros jihadistas. Por ejemplo, en Afganistán los salafistas de la línea más dura se negaban a trabajar con los Talibán, a quienes acusaban de desviacionismo religioso. Para al-Suri los salafistas representan una amenaza para la unidad de los jihadistas, en un momento crítico en que los musulmanes se ven asediados por judíos y norteamericanos.
Según algunos críticos holandeses del Islam como Hans Jansen, el fundamentalismo salafista es el único Islam "puro". Seguramente los salafistas aprobarían esta opinión con entusiasmo. Sus oponentes, dentro del mundo musulmán, señalan por su parte que el salafismo se funda en una doctrina, el takfir, rechazada por la amplia mayoría de los musulmanes. El takfir proviene de una secta extremista, el kharijismo, que ya en los primeros siglos del Islam fue desechada a favor de las corrientes hoy más conocidas. Según Bernard Haykel, desde un punto de vista científico, el salafismo puede ser entendido en parte como un renacimiento del kharijismo. "Los salafistas se han distanciado de los kharijistas, que se conocen como un movimiento heterodoxo. Pero, lo que sostienen los salafistas está en realidad muy cerca del kharijismo".

Fuente: Radio Nederland.
Los mismos perros, similares collares. Todos tienen un objetivo común que los une: acabar con nuestra libertad y nuestra civilización para imponer su reino de sumisión a su dios caprichoso y cruel.

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